Los Borricos Team § Mongol Rally 2008 - Costa Polvoranca - Ulaanbaatar

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Who are we

 

 

El equipo 'Los Borricos' está formado por dos madrileños, recién entrados en la treintena. Querían presentarse sin dar rienda suelta a su ego. Por lo tanto, hicieron un pacto entre caballeros: presentar en sociedad el uno al otro y el otro al uno con la única condición de que no leerían el texto redactado por el compañero hasta que ambas descripciones estuviesen terminadas; ni una línea se podría rectificar de lo escrito una vez encapuchado el boli. He aquí el resultado de lo pactado.

Fernando Pajares, según Jeremías Poebe

FernandoPajaresFernando pasó su infancia entre libros, pelotas de baloncesto y profesores rebeldes que intentaban descarriar al cordero centrado que siempre fue. Los veranos de la década de los 80 vieron crecer en Almagro, alejado de los internados pero todavía entre berenjenales, a un desgarbado adolescente que, con el tiempo, prefirió la narrativa a otras distracciones tales como el dinero y las mujeres, que simplemente quedaron grabadas a modo de confusos pero bonitos recuerdos de aquello que fue y que no merecería seguir siendo.

A día de hoy, continúa su faceta de lector, esta vez con ávido gusto por los manuales de juegos de la Playstation y ha añadido la de escritor ocasional. Asimismo, disfruta del salitre y el sudor que acumula mientras recorre con su piragua rojiblanca, cada vez que tiene ocasión, las costas del levante español. Ahondando en lo deportivo, adora el ciclismo y las carreras de medio fondo, sean de personas, jacos, podencos o ratas; todas son buenas para apostar.

De carácter alegre, generoso y observador, su filosofía de vida pasa por ser responsable de sus obligaciones, aunque cuidándose bien de tener demasiadas, no sufrir en exceso por el juicio ajeno, viajar siempre que las circunstancias son propicias, y confiar en su mejor amiga, la Providencia.

Capaz de beber un copazo de güisqui sin hielo de un solo trago, no mucho tiempo ha, giró su vida hacia Oriente, alumbrando una segunda existencia en las faldas de Bernia, tras una primera etapa marcada por un vecindario felón, que le mostró buena parte de lo indigno que hay en el ser humano, y una universidad elitista, de la que supo extraer las cuentas de nácar que ahora forman parte del rosario de amigos que dejó atrás, cuando partió hacia la tranquilidad del Mediterráneo, más acorde con su templado carácter y en donde disfrutar de los cielos limpios que todo aficionado a la astronomía anhela.

Como proyecto para el futuro, a la vuelta de Mongolia, tiene previsto bajar del cabo de Creus a la punta de Trafalgar con su piragua, parando las veces que sean necesarias y con los únicos sustentos del agua de mar como bebida isotónica rica en sales y las medusas como alimento sólido. Su frase favorita es "me sobran huevos".

Jeremías Poebe, según Fernando Pajares

JeremiasPoebeSi quieres encontrar a Jeremías busca una riñonera negra. Te dirá más cosas sobre él que él mismo, pues lo que su boca calla lo habla por la cremallera de ese complemento desahuciado por la mayoría. Desde una libreta con el boli engarzado al muelle a una linterna de emergencia, es la barba del profesor de Érase una vez la Vida, la gabardina del inspector Gadget, el baúl de la Piquer.

De donde Jere, dice el Monstruo. De Leganés. En el sur de la capital se crió y por el sur se doblega su voluntad masculina, pues su corazón y encantos se vienen arriba si la mirada hacia abajo por el mapa va. Maestro de la seducción, cuenta por victorias sus lances amorosos si la brújula da la espalda al Norte. De conversación cautivadora y educación decimonónica, sus modales desarman a la incauta en igual medida que sorprenden al compañero de montaña, que sudoroso y jadeante suelta la mochila en lo alto de una cima, mientras Jeremías, que holla la cumbre callado e impertérrito, abre sus enseres para desplegar un mantel lleno de exquisitas viandas tan improbables de degustarse en la montaña como en la ciudad. Y es que para este amante de los pensadores clásicos, los fines no justifican las formas, en una de las pocas contraposiciones a su admirado Nicolás Maquiavelo.

Y si de placeres mundanos se habla, cómo obviar el buen yantar. Un teórico de la comida, ya que en la praxis manda su maltrecho intestino, no desdeña un cordero, un cocido o un ÑU, si la ocasión lo requiere, ninguneando consecuencias ulteriores, que han convertido al retrete en lugar habitual de reflexiones y lecturas, incapaz de rendirse a los designios de su digestión.

De impronta confiada y amable, es capaz de afanar las herraduras de un caballo al galope si son necesarias para sacar de un atolladero a alguien que se lo requiera. Formado entre gominas, gafapastas y trajes a medida, donde se ha granjeado fama de conseguidor, ha dicho adiós a una multinacional, ya que siempre se manejó más ducho entre libros de historias y filosofías, que entre los de balances de cuentas y estudios de mercado, dando así carpetazo al mundo del zapato lustroso, por el de la edición literaria, donde puede vestir con donaire sus pantalones de pitillo, los de chándal, la suela desgastada y ocasionalmente, la camiseta que suele adornar la cintura del pantalón.

Mongolia le espera, si la Providencia le dice eso, que no osa darle la espalda y capaz es de quedarse en el rellano de su escalera si esa señal le envía. "Por algún motivo bueno será", no se cansa de repetir.

Lettos Piduo, según Lettos Piduo

Lettos Piduo

Estos dos ganapanes siguen haciéndome el vacío, ni espacio en esta sección me querían dar; mas tengo dedos largos e influencias poderosas, de modo que no me ha costado conseguir garabatear estas líneas para presentarme como es debido. A fin de cuentas, de no ser por mis esfuerzos no estaríamos ninguno aquí. Dicho de otro modo, si protestan les clausuro la web.

Al igual que ellos, soy un madrileño entrado en la treintena; sin embargo, a diferencia de ellos, no tengo interés en enclaustrame cuarenta días dentro de una chatarra para cocerme como una gamba. Tampoco tengo cara de panoli cenceño con perilla o pelos de alambre a guisa de nenita surfera que no sabe por dónde coger la tabla.

En realidad, mi presencia, indispensable, se debe a una un larga amistad -y, la verdad sea escrita, a varias deudas-, que comenzó en la infancia, y a que, por más laureles que se pongan, de todos es sabido que si la inutilidad se encarnase aparecería bajo el pellejo de Jeremías o adosado a las ínfulas cuentistas de Fernando. Mientras esto ocurre, se conforman con ser un par de simples faquines sin brillo. En las malas películas dicen aquello de "muerto no me sirves", y yo puedo subscribirlo, así pues, no me queda otra opción que seguir el llamado de mi generosidad e interceder por ellos.

El coche les llevará hasta donde pueda; yo trabajaré (según su versión, con ellos) en la prepraración del rally. Una vez partan de viaje estaré alerta por la ayuda que les pueda prestar desde la distancia, aunque me temo que será mínima y obligado quedaré a pasar otro tedioso verano rodeado de mozas en alguna playa sureña. Que Véspero les guíe en su camino, pues falta hará si a las Hespérides quieren volver.

 

Jeremias Poebe & Fernando Pajares en el Presidio de Monterey, California

 

   

Los Borricos Team - Madrid, Spain

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"This is a genuinely dangerous thing to do... you cannot underestimate the risks involved in undertaking this kind of journey. Your chance of dying is very high. Medical facilities are often very poor and road safety standards are appalling. Some past teams have been involved in road accidents and your chance of survival is very low if you are involved in anything but very minor accidents. Temperatures and humidity alone can cause serious illness or death, not to mention altitude sickness. You really are on your own. If it all goes, wrong, that's it, tough. In short, do not undertake this lightly." The Adventurists, Charity Mongol Rally promoters.

2007 - 2008 Fernando Pajares & Jeremías Poebe

MONGOL RALLY 2008