De vuelta
Tras el regreso, para el que lo desea, comienza el tiempo de las conclusiones. Viajar, cada cual tiene sus motivaciones, se dice; sin embargo, creo que todos tenemos las mismas, con pequeñas diferencias, aunque lo expresemos de modo muy distinto, aunque las sintamos como propias, o únicas. Ni siquiera hay que hurgar en el fondo para ver que estamos hechos en serie: un molde para todos, todos para un molde.
La aventura no existe para el común de los mortales; existe la creencia en ella y el apego a ésta. Aventura es la ruptura con la rutina, pensarnos como ficción y tener un techo para compartirlo. Viajar es moverse; moverse sirve para creer que ahuyentamos la muerte. El viaje, por encima de todo, es metáfora de vida. Y al viajar nos sentimos más vivos. Y tanto más vivos cuanto menos rumbo llevemos. El paraíso de la rutina lo asociamos con el infierno de las almas en pena. La literatura y el cine industrializaron nuestros temores, de ahí el turismo, el viaje como gasto. Aparecimos nosotros, generaciones de culo inquieto, amantes de salutaciones y despedidas.
Hace ya que el tiempo y el espacio no son absolutos, se deforman, y dependen del observador. El individualismo agarró por el cuello tamaño descubrimiento y lo aplicó a las ideas que quiso, estaba en su derecho. Ahora, de regreso, hago lo propio, redefino conceptos: limpieza, distancia, alegría, velocidad, cansancio, generosidad, tiempo, calor, necesidad, imposible, lujo, no son lo mismo que al partir. A mí, es lo que me queda. La paradoja de relativizar abstrayendo: fuera expectativas locales. No es una cuestión de recordar, sino de practicar. Son visibles los cambios en tanto en cuanto sean acciones. A cada regreso, un paso más allá, incluso si más allá es más al fondo. Como la marca, no fear.
Cuando marcho, creo que será la última vez. Después, vuelvo a partir. Y siempre regreso al mismo sitio; pero cada vez estoy más de vuelta.
September 11th, 2008 at 5:03 pm
Para mi las mejores fotos son las de Mongolia y Rusia. Algunas de paisajes realmente espectaculares. Y otras que te hacen esbozar una sonrisa, como la foto de la oda al camión de Kamaz.
Bueno, como decía Machado, caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Todo viaje es caminar un poco más. Saludos
September 12th, 2008 at 5:52 pm
Gracias por las fotos de los burros. Espero que hayáis tenido un agradable viaje de vuelta y que el regreso a la rutina sea lo más llevadero posible.
September 22nd, 2008 at 12:02 pm
¡Qué hermoso es cuando hay sueño
dormir bien… y roncar como un sochantre…
y comer… y engordar… y qué desgracia
que esto solo no baste!
September 23rd, 2008 at 10:57 am
Si no basta, se le acerca bastante al umbral de saciarse.
December 12th, 2008 at 8:00 pm
creo que sois muy intrépidos al realizar esa hazaña, y me gustaría ser capaz de emularos, pero sinceramente creo que no es el momento, ya que estoy en paro desde hace un año (aunque me busco el pan como puedo) y mi mujer acaba de unirse a las filas del INEM, además el sábado me dio la maravillosa noticia de que está embarazada y tendrémos un retoño para mediados de agosto, por lo que si decico surcar los caminos de Europa y Asia igual que habeís hecho con Platerillo tendrá que ser como muy pronto para la edición de 2010. Además tendría que encontrar a alguien que se atreva a embarcarse en tal aventura. Bueno no descarto hacerlo más adelante. Por lo pronto os felicito por todo: atreveros, conseguir patrocinadores, llegar al destino, y lo que es más importante, consegir la ayuda humanitária. Felicidades también al redactor de vuestra web y vuesro blog, es todo un narador. enhorabuena, sois grandes
December 18th, 2008 at 1:50 pm
Gracias por todo Sergi, y sobre todo, no te desanimes con la mala rachilla, que todo pasa. Además, Mongolia y el camino siempre van a estar ahí para que vayas cuando puedas y quieras. Por lo que cuentas, el verano que viene ya tienes una aventura que te va a durar más y te va a costar más dinero (espero que lo recuperes saliéndote un futbolista de los güenos, güenos)
Mil gracias por los halagos. Fernando y Jeremías son un poco vagos, aunque de vez en cuando le daban a la tecla. Por eso tengo que estar yo aquí con el látigo virtual, para que esto no se venga abajo; y ni una vuelta en bicicleta me han dado. Pero como dices, me conformo con narrarlo, y que gente como tú lo valore, me llena de odgullo y zatizfacción…
Ya sabes como es esto; unos cardan la lana y otros se llevan la fama…