La sillita de la reina
La silla del Moro, el sillón de Felipe II, la sillita de la reina. Pamplinas. Cortafríos, radial, mazo y fuerza bruta; de todo usamos para quitar las guías de los asientos y poner los nuevos. El coche se compró con butacas demasiado blandas y opulentas para nuestro gusto modesto, asceta y santón. Adiós al cuero, sin pena quitamos los sillones primer imperio. Bienvenida la madera.
