¡Caracoles qué de cables!
En apenas unos días podremos dar carpetazo a los libros, o mejor aún, usarlos para comenzar el fuego de una suculenta barbacoa, repleta de alimentos grasientos con los que afianzar, a la altura del ombligo, cinco kilos de reservas. Mientras, hemos decidido echar un ojo al cableado y a las pastillas de los frenos de nuestra montura. En Madrid, con un poco de lluvia, ni los caracoles pierden el tiempo. En breve, comenzamos a acelerar.

![]()

June 20th, 2008 at 3:55 pm
Uhmm Me parece que en este equipo sobran libros y fotos de manos con un poquillo de grasa. ¡¡Vaya pijillos de ciudad!! Ya os veo en la Junquera tirando del moco y dándole patadas al pobre platerillo como niños caprichosos. Aun así os deseo muchísima suerte. A ver si os sobran cojones para hacerme callar llegando a Mongolia.
June 20th, 2008 at 7:44 pm
Hola Zaira, me alegra ver que “al otro lado” hay personas impetuosas, de ánimo espiritoso, sangre caliente e impulsividad a flor de piel. Dicho lo cual, te recomiendo leer un par de veces tu última frase ya que, al faltar la puntuación, tiene varias lecturas, una de ellas muy graciosa. Por otra parte, estoy contigo, ójala nunca más vuelva a tener tan negras las manos, porque me supone estar dos días sin tocar mi Steinway; es mi afición favorita.
Gracias por los deseos de buenaventura, ahora bien, lo que haya que demostrar, a partir del 19 de julio, entretanto, espero seguir con los libros. El movimiento se demuestra andando, cuando toca.
June 21st, 2008 at 9:07 pm
Sangre caliente y ánimo espiritoso es lo que deben tener los niños llamados “ratas de de ciudad” para poder sobrevivir en las alcantarillas, por lo os doy todo mi ánimo si en algo podeis cambiar esa situación.
Por otro lado, me alegro de compartir afición contigo. Seguro que tu Steinway queda tan elegante en tu salón como mi xilófono made in China en el mío.
June 22nd, 2008 at 10:14 am
¡Qué va! Son de sangre fría, en su día se comentó que se meten en las alcantarillas para abrazarse a las tuberías y absorber por contacto calor de ellas. Además, mueren como chinches, pero parafraseando a aquél, no cuentan en el mundo, son agujeros de aire nada más, y nadie se preocupa por los agujeros. Sería largo y tedioso que comente ahora lo que pienso acerca de la ayuda que podemos hacer llegar; aunque imagino que cuando comience el viaje y el blog esté más activo saldrá el asunto poco a poco.
June 24th, 2008 at 2:42 am
De todas maneras yo algún que otro libro al rally me llevaría… aquí cada loco con su tema.
June 25th, 2008 at 6:46 am
Jeje bien dicho, Daniblues. Algo caerá, seguramente un Eclesiastés para cerrar el día y un grimorio para embaucar incautas.