Charquitos
Llueve. Toda una novedad que hemos de aprovechar para hacer que Platerillo se amorre al agua y acostumbre las pezuñas al barro. No en vano, nuestro camino hasta Mongolia incluye más de un río que habremos de vadear. La conclusión, tras cuatro pasadas, con lluvia intensa, una calada de motor y un buen rato sin arrancar, es que hay que mejorar su capacidad de buceo. En principio, con el cubre carter entrará menos agua en ganduladas similares a la de hoy, pero no queremos confiarnos. Algo pensaremos.
