Pequeños grandes logros
Avanzamos poco a poco, cierto; no obstante, Mongolia se acerca. En el tiempo y en la distancia. Tenemos unas camisetas con el gran logo que nos hizo la señorita L. Con la ayuda del caballero J, hemos redefinido la ruta y aclarado nuestras dudas acerca de la convenciencia de llevar o no visados . Muy posiblemente vamos a conseguir un coche donado a través de la institución A. La dama C nos ha regalado un mapa tamaño pared de habitación para que memoricemos el camino de vuelta. Confiamos en las mágicas manos de nuestro amigo T para la puesta a punto del bólido. Las alforjas destinadas a los niños se han llenado un poquito más, por ventura de la adorada V. Muy posiblemente conseguiremos una pequeña financiación, a través de la venta al ilustre M de artículos sobre nuestro viaje a EEUU. Pequeños grandes logros que dan ánimo y dejan Mongolia casi a tiro de piedra. Qué son 13000 km cuando hay tantos brazos empujando un burro.